Hoy en día son muchos los geeks que pasan el 100% de su tiempo (si no están durmiendo) con algún gadget en las manos enviando un SMS, blogueando, contestando emails o, por supuesto, twitteando. Pero hay ocasiones en que, por causas ajenas a su voluntad, se ven obligados interrumpir su actividad, y eso les perturba.