Me vais a perdonar que encare la crisis con un poquito de humor. Estos últimos días, supongo que como todo el mundo, he tenido que consultar en más de una ocasión algún que otro diccionario de términos económicos para intentar enterarme de lo que está pasando. Y claro, uno que en el fondo es humoristra frustrado, no ha podido evitar hacer unos chistecitos al respecto.