Uno nunca deja de sorprenderse... Cuando oigáis esta "broma" lo entenderéis. Lo pongo entre comillas porque más que una broma se podría considerar una especie de experimento sociológico para medir lo "torpe" que puede llegar a ser una persona, por decirlo finamente. La situación es la siguiente: llaman a alguien por teléfono y le ponen trozos de frases de distintas películas. El resultado es éste... [Es un audio de GoEar]