¡Ay omá que ricas! Uys, perdón, que es ver la imagen y se me va el santo al cielo. A lo que íbamos, ¿cuantos de vosotros sale a correr con su iPod o ha ido ligerito de ropa, sin bolsillos, y no ha sabido donde meter el iPod? Posiblemente ninguno, pero es lo de menos, porque este producto tiene mil usos.