Este es uno de esos artículos que lo tiene todo: es geek y friki a partes iguales. Y hasta tiene un especial puntillo hortera. Sí, amigos, por fin alguien ha unido la calavera, el anillo y el USB (de 2GB) en una pieza de bisutería que no sólo podrán disfrutar siniestros y satánicos sino todos aquellos que necesitan que sus datos más preciados estén a salvo (creo que a poca gente se le ocurriría que en esta cosa hay una memoria).